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Domingo 23 de noviembre de 2025
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Domingo 23 de noviembre de 2025
📖 Evangelio: san Lucas 23, 35-43
🕊️ Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo – Inicio de la Semana del Laico
1️⃣ Saludo y Presentación Inicial
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario. Hoy, domingo 23 de noviembre, celebramos la Solemnidad de Cristo Rey y, junto con toda nuestra diócesis y la Iglesia en México, iniciamos la Semana del Laico. Contemplar a Cristo Rey nos lleva a preguntarnos qué significa para nosotros ser parte de su Reino: no espectadores, no críticos desde fuera, sino discípulos y servidores, miembros vivos de la Iglesia. Hoy el Evangelio nos invita a pasar de la pasividad a la participación, de la indiferencia al compromiso, de la queja al servicio.
2️⃣ Introducción Contextualizada
Las lecturas de este domingo presentan un Reino distinto al que imaginamos.
La primera lectura nos muestra a David siendo ungido como rey y pastor, figura de Cristo, el Rey que guía y cuida. El salmo 121 expresa la alegría de subir juntos a Jerusalén, imagen de la comunidad que participa activamente. En Colosenses, san Pablo proclama que Cristo es la cabeza del Cuerpo que es la Iglesia; si Él es la cabeza, nosotros somos miembros vivos, no piezas decorativas.
Y en el Evangelio vemos al Rey en su trono: la cruz. Uno lo insulta, otro lo reconoce. Jesús no impone su Reino: lo abre a quien quiere entrar. En este inicio de la Semana del Laico, la pregunta es clara: ¿Entramos realmente al Reino o seguimos mirándolo desde afuera?
3️⃣ Lectura del Evangelio
Del santo Evangelio según san Lucas: 23, 35-43
Cuando Jesús estaba ya crucificado, las autoridades le hacían muecas, diciendo: “A otros ha salvado; que se salve a sí mismo, si él es el Mesías de Dios, el elegido”.
También los soldados se burlaban de Jesús, y acercándose a él, le ofrecían vinagre y le decían: “Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo”. Había, en efecto, sobre la cruz, un letrero en griego, latín y hebreo, que decía: “Éste es el rey de los judíos”.
Uno de los malhechores crucificados insultaba a Jesús, diciéndole: “Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y a nosotros”. Pero el otro le reclamaba, indignado: “¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Nosotros justamente recibimos el pago de lo que hicimos. Pero éste ningún mal ha hecho”. Y le decía a Jesús: “Señor, cuando llegues a tu Reino, acuérdate de mí”. Jesús le respondió: “Yo te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
4️⃣ Momento de Reflexión – Tres pasos concretos
1️⃣ Reconocer que si Cristo es Rey, nosotros somos sus siervos
🪔 En el Calvario, Jesús es proclamado Rey no por poder humano, sino por amor entregado. El buen ladrón lo reconoce: “Señor, acuérdate de mí”.
🔁 Muchos laicos viven la fe como espectadores: cumplen, opinan, critican… pero no se involucran. Frente a Cristo Rey, no se puede permanecer pasivo. Ser parte del Reino significa asumir un papel: servir, construir, participar, comprometerse. La Iglesia no es “ellos”: somos nosotros. Criticarla sin servirla es criticarnos a nosotros mismos.
🌱 Imagina a una mujer que siempre veía problemas en su parroquia. Un día comprende que Cristo la llama a servir, no a observar. Se integra a un ministerio, y su visión cambia: ya no es espectadora… es discípula.
❓ ¿Reconozco a Cristo como mi Rey para servirlo o vivo la fe desde la comodidad del espectador?
2️⃣ Dejar de mirar la Iglesia desde afuera y asumir nuestro lugar en ella
🪔 El buen ladrón reconoce su verdad y entra al Reino. El otro se cierra y se queda fuera.
🔁 Muchos laicos ven la Iglesia como institución ajena: “la parroquia”, “el padre”, “la gente de pastoral”. Pero el bautismo nos dio una misión real: somos parte del Cuerpo de Cristo. Cuando decimos: “La Iglesia no cambia”, en realidad decimos: “Yo no me involucro”. Esta Semana del Laico es un llamado urgente a pasar de la crítica a la acción, del juicio al compromiso.
🌱 Imagina a un joven que solo asistía a misa y señalaba lo que faltaba. Un día entiende que su voz y sus manos son necesarias. Se suma al grupo juvenil y descubre una Iglesia viva, imperfecta, pero suya.
❓ ¿Vivo la Iglesia como algo ajeno o asumo mi identidad de miembro activo del Cuerpo de Cristo?
3️⃣ Construir el Reino aquí y ahora con obras concretas
🪔 Jesús dice al buen ladrón: “Hoy estarás conmigo”. El Reino empieza en el hoy del que decide acogerlo.
🔁 Servir no es hacer cosas extraordinarias: es ofrecer tiempo, talento, presencia; es implicarme en mi comunidad, en mi parroquia, en las realidades donde Dios me ha puesto. El Reino crece donde hay laicos que oran, enseñan, ayudan, organizan, proponen, sostienen y se comprometen. Un laico pasivo deja la Iglesia en pausa; un laico comprometido la impulsa hacia adelante.
🌱 Imagina a un hombre que decide dar una hora a la semana para acompañar a niños en catequesis. Esa decisión transforma su fe, su familia y a los niños que lo ven como testigo. Así crece el Reino.
❓ ¿Construyo el Reino con obras concretas o sigo esperando que otros hagan lo que a mí me corresponde?
5️⃣ Conclusión
Hoy el Evangelio nos invita a:
– Reconocer que si Cristo es Rey, somos sus siervos: llamados a pasar de espectadores a discípulos.
– Dejar de ver la Iglesia desde fuera: porque somos miembros vivos de su Cuerpo.
– Construir el Reino con obras concretas: porque la fe se vuelve real cuando se convierte en servicio.
Que esta Semana del Laico sea para todos un despertar, un compromiso y un envío. Cristo es nuestro Rey… pero su Reino se construye con nuestras manos.
6️⃣ Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada.
¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


