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Lunes 2 de febrero de 2026 📝 “Sostener y entregar”
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Lunes 2 de febrero de 2026
📝 “Sostener y entregar”
📖 Evangelio: Lucas 2, 22-40
🕊️ Presentación del Señor
1) Introducción
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
Hoy celebramos la Presentación del Señor, un día profundamente luminoso, donde Jesús es llevado al templo, presentado a Dios, y recibido en brazos por Simeón. Es un Evangelio de encuentro, de entrega y de confianza.
Antes de comenzar el Evangelio de hoy, quiero compartir una verdad que muchas veces se mira solo desde fuera.
Cuando se habla del sacrificio de un sacerdote, casi siempre se piensa en la renuncia al matrimonio y a formar una familia. Y sí, es una renuncia real. Pero no es una idea fría ni un simple concepto. Es una entrega que toca lo más profundo del corazón humano: el deseo de amar, de compartir la vida, de caminar con alguien.
En la Iglesia de rito latino, por una disciplina que se ha ido discerniendo a lo largo de los siglos, se pide al sacerdote vivir el celibato. No porque el matrimonio sea poco valioso —al contrario, es un sacramento precioso—, sino como una manera concreta de ofrecer la vida con mayor disponibilidad para Dios y para la comunidad, especialmente en el servicio de la Eucaristía.
Y también es verdad que en otras tradiciones de la Iglesia católica hay sacerdotes casados. Eso nos recuerda que no se trata de una incapacidad para amar, sino de una forma particular de vivir la entrega.
El Evangelio de hoy ilumina profundamente este camino. Simeón toma al Niño Jesús en sus brazos. Lo sostiene con ternura… y luego lo entrega a Dios. No lo retiene como posesión. Lo recibe como don y confía.
Así también el sacerdote aprende que su corazón está hecho para amar, pero que ese amor se presenta a Dios como ofrenda para que Él lo ensanche. No se apaga el deseo de amar; se transforma en un amor más amplio, más disponible, más universal.
Alguna vez me han preguntado: “Si la Iglesia permitiera que los sacerdotes se casaran, ¿tú lo harías?”
Y la respuesta sincera es: no lo sé. Porque no se trata solo de poder casarse, sino de encontrar un amor capaz de poner a Dios en el centro. Un amor que no compita con la vocación, sino que la impulse. Un amor profundamente espiritual, maduro, entregado.
—Y bueno… si por ahí hay en el público una mujer capaz de amar a Dios con una radicalidad semejante a la vocación sacerdotal… avise, ¿eh? 😅 Muchos sacerdotes agradeceríamos un apoyo así para el ministerio… aunque, por ahora, eso no está en el plan.
Mientras tanto, tal como hoy vivimos nuestro llamado, el sacerdote aprende a decirle a Dios: “Aquí está mi corazón… te lo entrego todo.”
Como Simeón, sostenemos con ternura… y confiamos al soltar.
Porque lo que se entrega por amor a Dios, nunca se pierde. Él lo multiplica en gracia para muchos.
Y ahí, en esa confianza, el corazón encuentra paz.
Desde ahí, nos acercamos ahora al Evangelio de hoy.
2) Lectura del Evangelio
✠ Del santo Evangelio según san Lucas (2, 22-40)
Transcurrido el tiempo de la purificación de María, según la ley de Moisés, ella y José llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley: Todo primogénito varón será consagrado al Señor, y también para ofrecer, como dice la ley, un par de tórtolas o dos pichones.
Vivía en Jerusalén un hombre llamado Simeón, varón justo y temeroso de Dios, que aguardaba el consuelo de Israel; en él moraba el Espíritu Santo, el cual le había revelado que no moriría sin haber visto antes al Mesías del Señor. Movido por el Espíritu, fue al templo, y cuando José y María entraban con el niño Jesús para cumplir con lo prescrito por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios, diciendo:
“Señor, ya puedes dejar morir en paz a tu siervo, según lo que me habías prometido, porque mis ojos han visto a tu Salvador, al que has preparado para bien de todos los pueblos, luz que alumbra a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel”.
El padre y la madre del niño estaban admirados de semejantes palabras. Simeón los bendijo, y a María, la madre de Jesús, le anunció:
“Este niño ha sido puesto para ruina y resurgimiento de muchos en Israel, como signo que provocará contradicción, para que queden al descubierto los pensamientos de todos los corazones. Y a ti, una espada te atravesará el alma”.
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De joven, había vivido siete años casada y tenía ya ochenta y cuatro años de edad. No se apartaba del templo ni de día ni de noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Ana se acercó en aquel momento, dando gracias a Dios y hablando del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
Una vez que José y María cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y fortaleciéndose, se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios estaba con él.
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
3) Momento de Reflexión – Tres pasos
1️⃣ Reconocer que todo es don
🪔 Referencia bíblica
María y José llevan a Jesús al templo para presentarlo al Señor. No lo hacen por obligación externa, sino como un acto interior de fe: reconocen que ese Hijo que aman no les pertenece. Simeón, al tomarlo en brazos, no se apropia de Él; lo recibe como un regalo largamente esperado.
🔁 Aplicación
Esta escena nos confronta con algo muy profundo: la tentación de apropiarnos de lo que amamos. Personas, vocaciones, proyectos, incluso a Dios mismo. Cuando creemos que algo nos pertenece, aparece el miedo a perderlo. Pero cuando lo reconocemos como don, nace la gratitud y la libertad interior. Vivir como creyentes es aprender a decir: “Nada es mío, todo me ha sido confiado.”
🌱 Imagina
Imagina a una persona que mira su vida y, en lugar de pensar en lo que le falta, comienza a agradecer lo que ha recibido: personas, oportunidades, llamados, incluso heridas que la han hecho crecer.
❓ Pregúntate
¿Vivo mi vida como una posesión que debo defender o como un don que agradezco y cuido delante de Dios?
2️⃣ Sostener con ternura
🪔 Referencia bíblica
Simeón toma al Niño en sus brazos. No lo analiza, no lo juzga, no lo controla. Simplemente lo sostiene. Ese gesto es profundamente humano y profundamente espiritual: amar sin poseer.
🔁 Aplicación
Sostener con ternura es una forma madura de amar. Es acompañar sin asfixiar, cuidar sin controlar, estar sin apropiarse. Dios no nos pide amar menos, sino amar mejor. Amar como Él ama: con libertad. Muchas veces nuestros vínculos se dañan no por falta de amor, sino por miedo a perder.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que ama profundamente, pero que aprende a no retener, a no exigir, a no condicionar el amor. Alguien que cuida sin encadenar.
❓ Pregúntate
¿Mi manera de amar da vida y libertad o termina convirtiéndose en control y miedo?
3️⃣ Aprender a entregar
🪔 Referencia bíblica
Después de sostener al Niño, Simeón lo entrega. No lo guarda para sí. Confía en que el plan de Dios es más grande que su propio deseo. En ese acto, encuentra paz.
🔁 Aplicación
Entregar no es perder. Entregar es confiar. Es poner en manos de Dios aquello que más queremos, aun sabiendo que puede doler. La fe no nos quita el apego de un golpe, pero nos enseña a soltar poco a poco, con amor. Lo que se entrega por amor a Dios no desaparece: se transforma.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que se atreve a decirle a Dios: “Aquí está lo que más quiero… no sé qué harás con ello, pero confío en Ti.”
❓ Pregúntate
¿Qué es eso que hoy me cuesta soltar y que Dios me invita a confiarle?
4) Conclusión
Hoy, en la Presentación del Señor, aprendemos un camino sencillo y profundo:
1️⃣ Reconocer que todo es don, recibido de Dios.
2️⃣ Sostener con ternura, amando sin poseer.
3️⃣ Aprender a entregar, confiando más allá del miedo.
Como Simeón, sostenemos con amor…
y entregamos con fe.
Y ahí, justo ahí, el corazón descansa.
Si este Evangelio te ha ayudado, suscríbete a este podcast y compártelo con quien necesite hoy una palabra de luz. La Palabra de Dios siempre encuentra su camino.
5) Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


