LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

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Miércoles 25 de febrero de 2026 📝 “Cuando no hay señales”

febrero 25

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Miércoles 25 de febrero de 2026
📝 “Cuando no hay señales”
📖 Evangelio: Lucas 11, 29-32
🕊️ Cuaresma


1) Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.

En días pasados me buscó una persona después de escuchar uno de mis podcasts. Quería platicar conmigo porque estaba atravesando una serie de problemas, decisiones difíciles, situaciones muy complejas. Pero lo que más le pesaba no era solo el problema… sino el silencio de Dios.

Me decía:
“Padre, le pido señales a Dios. Le pido claridad. Le pido que me marque el rumbo… y no veo nada.”

Y me buscaba para que yo le diera una respuesta.

Lo más doloroso fue darme cuenta de que días antes yo había compartido que me estaba pasando exactamente lo mismo.

Yo oro por ustedes.
Por sus necesidades.
Por sus familias.
Y cuando llega el momento de orar por mí… silencio.

Le pido a Dios una señal.
Le pido una claridad.
Le pido que marque el rumbo.
Y no escucho absolutamente nada.

¿Qué hice? Lo que hacemos muchos sacerdotes.

Recurrí a lo aprendido.
A la teología.
A la espiritualidad.
A las frases que hemos escuchado tantas veces:

“Los tiempos de Dios son perfectos.”
“Es una prueba.”
“Hay que tener fe.”
“Dios sabe lo que hace.”

Y sí, la muchacha se fue tranquila. Me agradeció. Pero cuando se fue… yo me quedé inquieto.

Porque me pregunté:
¿cómo me atrevo a decirle eso si yo mismo estoy batallando para creerlo?

No es que no tenga fe.
Es que no lo he experimentado todavía en esta situación concreta.
Sigo clamando.
Sigo pidiendo.
Y sigo sin señales.

Y entonces el Evangelio de hoy me confronta. Jesús dice que esta generación pide señales… pero no se le dará otra señal que la de Jonás.

Es fuerte. Porque nos revela algo: la fe no se sostiene en señales espectaculares.

Se sostiene en algo más profundo.

Jonás fue signo no por milagros visibles, sino por su presencia en medio del conflicto.
Y Jesús mismo será la gran señal… no porque baje fuego del cielo, sino porque atraviesa la cruz.

Tal vez ahí está la respuesta que me cuesta aceptar.

Dios no siempre responde con señales.
A veces responde con presencia silenciosa.

Y aunque yo hoy no tenga una señal clara… sí tengo algo que no puedo negar:

Sigo de pie.
Sigo buscando.
Sigo orando.
Sigo aquí.

Y si sigo aquí, es porque aunque no lo vea… Dios tampoco se ha ido.

La fe no es tener todas las respuestas.
La fe es no irse cuando no hay respuestas.

No sé exactamente qué hará Dios.
No sé cuál será la señal.
Pero sí sé que en medio de este silencio… no estoy abandonado.

Y quizá la señal más grande no sea un milagro visible…
sino que, a pesar del silencio, el corazón no ha dejado de buscarlo.

Y eso… ya es fe.

Desde ahí, escuchamos el Evangelio.


2) Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 29-32

En aquel tiempo, la multitud se apiñaba alrededor de Jesús y éste comenzó a decirles: “La gente de este tiempo es una gente perversa. Pide una señal, pero no se le dará más señal que la de Jonás. Pues así como Jonás fue una señal para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para la gente de este tiempo.

Cuando sean juzgados los hombres de este tiempo, la reina del sur se levantará el día del juicio para condenarlos, porque ella vino desde los últimos rincones de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Cuando sea juzgada la gente de este tiempo, los hombres de Nínive se levantarán el día del juicio para condenarla, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás”.


🕊️ Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.

Hace poco alguien se acercó a buscar orientación en medio de una situación compleja. No era solo el problema lo que le pesaba, sino algo más profundo: el silencio de Dios.

Me decía:
“Le pido señales. Le pido claridad. Le pido que marque el rumbo… y no veo nada.”

Esa experiencia no es extraña. Muchos, en algún momento, hemos vivido esa sensación: orar, insistir, pedir luz… y no recibir respuestas evidentes. Es un momento delicado de la fe, porque nos confronta con nuestras expectativas.

A veces esperamos señales claras, direcciones visibles, confirmaciones inmediatas. Y el Evangelio de hoy es fuerte: Jesús dice que esta generación pide señales… pero no se le dará otra señal que la de Jonás.

No es una negativa fría. Es una purificación.
La fe no se sostiene en espectáculos ni en respuestas inmediatas. Se sostiene en algo más profundo.

Jonás fue signo en medio del conflicto.
Y Jesús será la gran señal no bajando fuego del cielo, sino atravesando la cruz.

Dios no siempre responde como esperamos. No siempre da señales visibles. Pero su silencio no significa ausencia.

Quizá la fe madura no consiste en recibir todas las respuestas, sino en permanecer cuando no las tenemos.

Y desde ahí, desde esa tensión tan humana entre la búsqueda y el silencio, escuchamos el Evangelio de hoy.

4) Momento de Reflexión – Tres pasos

1️⃣ Permanecer cuando no hay respuestas

🪔 Referencia bíblica
Jesús dice que no habrá otra señal más que la de Jonás. Es decir: no habrá espectáculo. No habrá confirmaciones visibles inmediatas.

🔁 Aplicación
En la vida familiar esto pasa mucho más de lo que creemos.

Un padre que ora por un hijo que no cambia.
Una madre que pide por la salud y no mejora.
Un matrimonio que suplica claridad y todo sigue confuso.

Y ahí nace la tentación de decir:
“Si Dios existiera, ya habría hecho algo.”

Pero la fe madura no es la que recibe señales constantes.
Es la que permanece cuando no hay señales.

🌱 Imagina
Imagina a una madre que cada noche, aunque no vea avances, sigue bendiciendo la habitación de su hijo. Tal vez no ve el fruto inmediato… pero su amor sostiene algo invisible.

Pregúntate
¿Mi fe depende de resultados visibles… o soy capaz de permanecer aunque no entienda?


2️⃣ No usar a Dios como garantía

🪔 Referencia bíblica
La gente pedía una señal como condición para creer. Jesús no se somete a esa lógica.

🔁 Aplicación
A veces tratamos a Dios como un contrato:
“Si me ayudas, confío.”
“Si me respondes, sigo.”
“Si me das la señal, obedezco.”

Pero el amor no funciona así. En la familia tampoco.

Un hijo no ama a su padre solo cuando le cumple todo.
Un esposo no permanece solo cuando todo sale perfecto.

La fe verdadera es relación, no negociación.

🌱 Imagina
Imagina a un matrimonio que atraviesa una crisis económica. No hay soluciones claras. Pero siguen tomándose de la mano. No porque todo esté resuelto, sino porque han decidido permanecer juntos.

Eso es fe vivida.

Pregúntate
¿Estoy buscando señales para creer… o estoy dispuesto a creer aun sin señales?


3️⃣ Reconocer la señal que ya está

🪔 Referencia bíblica
La señal es Jesús mismo. Su presencia. Su entrega. Su cruz.

🔁 Aplicación
Tal vez no hay un milagro espectacular.
Tal vez no hay respuesta inmediata.
Pero hay algo que sigue sucediendo:

Sigues orando.
Sigues amando.
Sigues intentando.

Eso ya es gracia.

En muchas familias no hay soluciones mágicas. Pero siguen juntos. Siguen perdonando. Siguen luchando. Y eso es una señal silenciosa de que Dios está obrando.

🌱 Imagina
Imagina mirar atrás dentro de algunos años y darte cuenta de que el tiempo en que no hubo señales fue el tiempo en que más creciste por dentro.

Pregúntate
Si hoy no tengo una señal clara… ¿puedo reconocer que el simple hecho de no haber abandonado ya es una señal de que Dios sigue conmigo?


5) Conclusión

Hoy el Evangelio nos deja tres pasos claros:

1️⃣ Permanecer cuando no hay respuestas.
2️⃣ No usar a Dios como garantía, sino como Padre.
3️⃣ Reconocer que la mayor señal es su presencia fiel.

La fe no es tener todas las respuestas.
Es no irse cuando no hay respuestas.

Y quizá la señal más grande no sea un milagro visible…
sino que, en medio del silencio, seguimos buscando.

Y eso… ya es fe.


🔔 Si este Evangelio tocó tu corazón, suscríbete a este podcast 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario y compártelo con alguien que hoy esté esperando una señal… y necesite recordar que la presencia de Dios no siempre hace ruido, pero nunca se ausenta.


6) Despedida Final

Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!

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¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?

Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.

Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

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