LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

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Sábado 14 de marzo de 2026 📝 “Cuando uno también necesita misericordia”

marzo 14

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario

📅 Sábado 14 de marzo de 2026
📝 “Cuando uno también necesita misericordia” – III Semana de Cuaresma
📖 Evangelio: Lucas 18, 9-14


1) Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar en esta tercera semana de Cuaresma. Sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.

El Evangelio de hoy toca un punto muy profundo del corazón humano: la manera en que nos miramos a nosotros mismos delante de Dios.

Jesús cuenta la historia de dos personas que suben al templo a orar. Uno llega seguro de sí mismo, convencido de que está haciendo todo bien. El otro apenas se atreve a levantar la mirada y reconoce con humildad su necesidad de misericordia.

Antes de escuchar el Evangelio quiero compartir algo que he aprendido con el paso de los años en el ministerio.

Hay algo curioso en la vida de un sacerdote. Con el tiempo uno escucha muchísimas confesiones. Escucha historias de vida, errores, caídas, luchas, pecados… y aprende a mirar el corazón humano con mucha más comprensión.

Pero también existe un riesgo muy sutil.

Sin darse cuenta, uno puede empezar a pensar que está del lado “correcto”. Que uno está ayudando, aconsejando, guiando… y que los demás son los que necesitan cambiar.

Y ese pensamiento es muy peligroso.

Recuerdo una ocasión en la que estaba escuchando confesiones durante varias horas. Persona tras persona se acercaba a compartir sus luchas, sus errores, sus pecados. Y al terminar, me quedé solo en la capilla.

En ese silencio me vino un pensamiento muy fuerte:

“Qué frágil es el corazón humano.”

Pero inmediatamente después vino otro pensamiento todavía más profundo:

“Y tú no eres diferente.”

Y en ese momento entendí algo muy importante.

Como sacerdote uno escucha los pecados de muchos… pero eso no significa que uno esté por encima de los demás. También nosotros cargamos nuestras luchas, nuestras debilidades, nuestras caídas.

También nosotros necesitamos la misericordia de Dios.

Y eso es exactamente lo que aparece en el Evangelio de hoy.

Jesús cuenta la historia de dos personas que suben al templo a orar. Uno llega seguro de sí mismo, convencido de que es mejor que los demás. El otro apenas se atreve a levantar la mirada y solo dice:

“Señor, ten compasión de mí, que soy pecador.”

Y Jesús dice algo sorprendente: el que salió justificado no fue el que se sentía perfecto… sino el que reconoció su necesidad de misericordia.

Con los años uno aprende que la verdadera vida espiritual no consiste en sentirse mejor que los demás.

Consiste en saber que todos necesitamos la misericordia de Dios.

Y cuando uno vive desde ahí, el corazón cambia.

Se vuelve más humilde.
Más comprensivo.
Más misericordioso.

Porque al final, delante de Dios, ninguno llega presumiendo su perfección.

Todos llegamos necesitados de su amor.

Desde ahí, escuchamos el Evangelio.


2) Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Lucas: 18, 9-14

En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola sobre algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás:

“Dos hombres subieron al templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos y adúlteros; tampoco soy como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todas mis ganancias’.

El publicano, en cambio, se quedó lejos y no se atrevía a levantar los ojos al cielo. Lo único que hacía era golpearse el pecho, diciendo: ‘Dios mío, apiádate de mí, que soy un pecador’.

Pues bien, yo les aseguro que éste bajó a su casa justificado y aquél no; porque todo el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido”.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


🕊️ Introducción homilía

Evangelio: Lucas 18, 9-14

Saludos, hermanos.

Continuamos nuestro caminar en esta tercera semana de Cuaresma.

El Evangelio de hoy nos presenta una parábola muy clara de Jesús: dos hombres suben al templo a orar. Uno se presenta delante de Dios lleno de seguridad en sí mismo; el otro apenas se atreve a levantar la mirada y reconoce con humildad su necesidad de misericordia.

Con esta escena, Jesús toca algo muy profundo del corazón humano: la manera en que nos colocamos delante de Dios. Porque la vida espiritual siempre corre un riesgo muy sutil: creer que estamos del lado correcto, que nosotros ya hemos cumplido, que somos mejores que los demás.

Pero Jesús revela algo sorprendente: el que sale justificado no es el que presume su rectitud, sino el que reconoce con sinceridad su fragilidad.

La verdadera relación con Dios no nace de sentirnos perfectos, sino de saber que necesitamos su misericordia.

Por eso, a la luz de este Evangelio, vamos a descubrir qué pasos concretos podemos dar para vivir una fe marcada por la humildad y la confianza en la misericordia de Dios.

4) Momento de Reflexión – Tres pasos


1️⃣ Reconocer nuestra propia fragilidad

🪔 Referencia bíblica

El fariseo de la parábola se presenta delante de Dios enumerando todo lo que hace bien. El publicano, en cambio, reconoce con sencillez su condición y pide misericordia.

🔁 Aplicación

En la vida familiar es fácil caer en la comparación.

Comparar quién se esfuerza más.
Quién tiene razón.
Quién se equivoca más.

Y poco a poco aparece la tentación de pensar que uno está del lado correcto y que el problema siempre está en los demás.

Pero cuando uno reconoce su propia fragilidad, cambia la mirada.

Se vuelve más paciente.
Más comprensivo.
Más humano.

🌱 Imagina

Imagina una discusión en casa donde, en lugar de defenderte inmediatamente, te preguntas primero: “¿Qué parte de esto también me corresponde a mí?”

Ese gesto abre el camino a la reconciliación.

Pregúntate

¿Estoy viendo primero los errores de los demás… o estoy reconociendo también los míos?


2️⃣ No compararnos para sentirnos mejores

🪔 Referencia bíblica

El fariseo no solo habla de sí mismo; también se compara. Dice que no es como los demás. Esa comparación es lo que revela su orgullo.

🔁 Aplicación

En muchas familias la comparación crea distancia.

Comparar hermanos.
Comparar matrimonios.
Comparar vidas.

Pero la vida espiritual no es una competencia.

Cada persona tiene su camino, sus luchas y su proceso.

Cuando dejamos de compararnos, el corazón se vuelve más libre.

🌱 Imagina

Imagina una familia donde cada miembro se siente aceptado, no porque sea perfecto, sino porque es amado.

Ese ambiente transforma las relaciones.

Pregúntate

¿Estoy comparándome para sentirme mejor… o estoy caminando con humildad delante de Dios?


3️⃣ Vivir desde la misericordia

🪔 Referencia bíblica

El publicano no presenta méritos. Solo pide misericordia. Y Jesús afirma que él fue el que salió justificado.

🔁 Aplicación

Cuando uno reconoce que también necesita misericordia, cambia la manera de tratar a los demás.

Se vuelve más fácil perdonar.
Más fácil escuchar.
Más fácil comprender.

Porque uno sabe que también ha sido perdonado muchas veces.

La misericordia recibida se convierte en misericordia ofrecida.

🌱 Imagina

Imagina terminar el día recordando no solo tus errores, sino también la paciencia que Dios ha tenido contigo.

Ese recuerdo cambia la forma en que miras a los demás.

Pregúntate

¿Estoy viviendo desde la superioridad… o desde la misericordia?


5) Conclusión

Hoy el Señor nos deja tres pasos muy claros:

1️⃣ Reconocer nuestra propia fragilidad.
2️⃣ No compararnos para sentirnos mejores.
3️⃣ Vivir desde la misericordia.

La vida espiritual no consiste en demostrar que somos mejores.

Consiste en reconocer que todos necesitamos a Dios.

Y cuando uno aprende a vivir desde esa verdad, el corazón se vuelve más humilde… y también más capaz de amar.


🔔 Si este Evangelio tocó tu corazón, suscríbete a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario y compártelo con alguien que necesite recordar que todos vivimos sostenidos por la misericordia de Dios.


6) Despedida Final

Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!

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¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?

Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.

Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

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