LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

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Domingo 15 de marzo de 2026 📝 “Esperar a que vuelva la luz”

marzo 15

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario

📅 Domingo 15 de marzo de 2026
📝 “Esperar a que vuelva la luz” – IV Domingo de Cuaresma
📖 Evangelio: Juan 9, 1-41


1) Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar cuaresmal. Sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario. Hoy celebramos el cuarto domingo de Cuaresma.

El Evangelio de hoy nos presenta una escena muy hermosa: Jesús se encuentra con un hombre que había sido ciego desde su nacimiento. Lo toca, lo sana… y aquel hombre comienza a ver.

Pero hay algo muy interesante en el relato: no entiende todo de inmediato.

Su comprensión va creciendo poco a poco.

Primero reconoce a Jesús como un hombre.
Después como un profeta.
Y al final descubre que es el Señor.

Es un proceso.

Y algo parecido sucede muchas veces en la vida.

Hay momentos en los que todo parece claro… pero también hay momentos en los que la vida se vuelve confusa, incierta, oscura.

Y es precisamente en esos momentos donde aparece una tentación muy fuerte: tomar decisiones.

Con el paso del tiempo acompañando a muchas personas uno aprende algo importante.

Cuando llega una crisis, cuando llega un momento difícil, cuando todo parece oscuro… lo primero que la gente quiere hacer es tomar decisiones.

Cambiar de rumbo.
Romper relaciones.
Abandonar caminos.
Cerrar historias.

Como si una decisión rápida pudiera resolver la angustia que se está viviendo.

Pero con los años uno también empieza a ver algo muy doloroso: muchas de las heridas más profundas de las personas no nacen de la crisis que estaban viviendo… sino de las decisiones que tomaron en medio de esa crisis.

He visto noviazgos muy hermosos que terminaron por una decisión tomada en un momento de enojo o de confusión. Historias bonitas que pudieron haber seguido adelante, pero que se rompieron en medio de un momento difícil.

He visto matrimonios que se separaron en medio de una tormenta emocional… y años después, cuando las aguas se calmaron, el dolor más grande no era lo que habían vivido, sino la decisión que tomaron en medio de ese momento.

Por eso hay una sabiduría espiritual muy profunda que enseñaba san Ignacio de Loyola. Él decía algo muy sencillo pero muy sabio:

“En tiempo de tempestad, no hacer mudanza.”

Es decir, cuando el corazón está agitado, cuando las emociones están revueltas, cuando la vida parece oscura… no es el momento para tomar grandes decisiones.

Primero hay que esperar a que vuelva la luz.

Y el Evangelio de hoy nos ayuda mucho a entender esto.

Jesús sana al hombre ciego, pero su comprensión no llega de golpe. Poco a poco empieza a entender quién es Jesús.

Es un proceso.

Y así es también la vida espiritual.

Hay momentos en los que no vemos con claridad. Momentos en los que la vida se vuelve confusa, dolorosa, incierta. Pero precisamente en esos momentos lo más sabio no es precipitarse, sino permanecer.

Esperar.
Orar.
Dejar que Dios vaya trayendo luz poco a poco.

Porque cuando uno toma decisiones en la oscuridad… corre el riesgo de destruir cosas que en realidad eran un regalo de Dios.

En cambio, cuando uno espera a que vuelva la luz… muchas veces descubre que lo que parecía el final, en realidad era solo una tormenta pasajera.

Por eso hoy el Evangelio nos invita a algo muy sencillo:

Si estás en un momento de oscuridad…
no te precipites.

Permanece con Dios.
Espera a que vuelva la luz.

Porque cuando Dios abre los ojos del corazón… entonces sí, uno empieza a ver el camino con claridad.

Desde ahí, escuchamos el Evangelio.


2) Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Juan: 9, 1-41

En aquel tiempo, Jesús vio al pasar a un ciego de nacimiento, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: “Ve a lavarte en la piscina de Siloé” (que significa ‘Enviado’). Él fue, se lavó y volvió con vista.

Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, preguntaban: “¿No es éste el que se sentaba a pedir limosna?”. Unos decían: “Es el mismo”. Otros: “No es él, sino que se le parece”. Pero él decía: “Yo soy”.

Llevaron entonces ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaron cómo había adquirido la vista. Él les contestó: “Me puso lodo en los ojos, me lavé y veo”. Algunos de los fariseos comentaban: “Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado”. Otros replicaban: “¿Cómo puede un pecador hacer semejantes prodigios?”. Y había división entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: “Y tú, ¿qué piensas del que te abrió los ojos?”. Él les contestó: “Que es un profeta”.

Le replicaron: “Tú eres puro pecado desde que naciste, ¿cómo pretendes darnos lecciones?”. Y lo echaron fuera.

Supo Jesús que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: “¿Crees tú en el Hijo del hombre?”. Él contestó: “¿Y quién es, Señor, para que yo crea en él?”. Jesús le dijo: “Ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es”. Él dijo: “Creo, Señor”. Y postrándose, lo adoró.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


4) Momento de Reflexión – Tres pasos


1️⃣ No decidir en medio de la tormenta

🪔 Referencia bíblica

El hombre que era ciego comienza a ver, pero su comprensión de Jesús crece gradualmente. La luz no llega toda de golpe.

🔁 Aplicación

En la vida familiar también hay tormentas.

Momentos de enojo.
Momentos de tristeza.
Momentos de cansancio.
Momentos donde todo parece confuso.

Y en esos momentos aparece la tentación de tomar decisiones definitivas.

Terminar una relación.
Romper un proyecto.
Cerrar una historia.

Pero muchas veces esas decisiones nacen del dolor del momento… no de la verdad profunda de la situación.

🌱 Imagina

Imagina discutir con alguien que amas y, en medio del enojo, decir palabras que rompen algo que después costará mucho reparar.

Muchas heridas familiares nacen así: de decisiones tomadas en medio de la tormenta.

Pregúntate

¿Estoy tomando decisiones desde la tormenta… o estoy esperando a que vuelva la calma?


2️⃣ Permitir que la luz llegue poco a poco

🪔 Referencia bíblica

El hombre sanado va descubriendo quién es Jesús paso a paso. Primero lo reconoce como un hombre, luego como profeta y finalmente como el Señor.

La luz llega gradualmente.

🔁 Aplicación

En nuestra vida espiritual también existen procesos.

No siempre entendemos todo inmediatamente.

A veces necesitamos tiempo para comprender lo que estamos viviendo.
Tiempo para sanar una herida.
Tiempo para ordenar las emociones.

Pero vivimos en un mundo que quiere respuestas inmediatas.

Y Dios muchas veces actúa poco a poco.

🌱 Imagina

Imagina el amanecer después de una noche oscura. Primero aparece una pequeña claridad en el horizonte… y poco a poco todo comienza a iluminarse.

Así obra Dios en la vida.

Pregúntate

¿Estoy exigiendo respuestas inmediatas… o estoy permitiendo que Dios ilumine mi camino poco a poco?


3️⃣ Permanecer cuando no vemos claro

🪔 Referencia bíblica

El hombre sanado atraviesa cuestionamientos, dudas y presiones. Pero permanece fiel a lo que ha vivido.

🔁 Aplicación

En las familias hay momentos donde no todo se entiende.

Momentos en los que la relación atraviesa dificultades.
Momentos donde el cansancio pesa más que la alegría.

Pero muchas historias hermosas han sobrevivido porque alguien decidió permanecer.

Permanecer con paciencia.
Permanecer con esperanza.
Permanecer con oración.

🌱 Imagina

Imagina una relación que atraviesa un momento difícil, pero en lugar de romperse decide esperar, dialogar y sanar.

Muchas veces ahí es donde Dios obra más profundamente.

Pregúntate

¿Estoy abandonando demasiado rápido… o estoy aprendiendo a permanecer?


5) Conclusión

Hoy el Señor nos deja tres pasos muy claros:

1️⃣ No decidir en medio de la tormenta.
2️⃣ Permitir que la luz llegue poco a poco.
3️⃣ Permanecer cuando no vemos claro.

Porque en la vida espiritual hay momentos de oscuridad.

Pero la oscuridad no significa que Dios se haya ido.

Muchas veces significa simplemente que todavía no ha terminado de amanecer.

Y cuando finalmente vuelve la luz…
descubrimos que aquello que parecía el final
solo era una tormenta pasajera.


🔔 Si este Evangelio tocó tu corazón, suscríbete a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario y compártelo con alguien que esté atravesando un momento de oscuridad… y necesite recordar que la luz siempre vuelve.


6) Despedida Final

Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!

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¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?

Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.

Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

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