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Domingo 19 de abril de 2026 – El camino… y con quién lo camino
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Domingo 19 de abril de 2026 – III Domingo de Pascua
📝 El camino… y con quién lo camino
📖 Evangelio: Lucas 24, 13-35
1) Introducción
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar en este domingo 19 de abril de 2026, tercer domingo de Pascua. Sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
El Evangelio de hoy nos presenta a dos discípulos caminando hacia Emaús.
Van dejando Jerusalén…
dejando atrás lo que habían vivido…
con el corazón confundido, triste, desilusionado.
Y mientras caminan, Jesús se acerca.
No cambia el camino.
No los corrige de inmediato.
No les dice: “van mal”.
Simplemente camina con ellos.
Y eso siempre me ha llamado mucho la atención.
Porque a veces pensamos que lo más importante en la vida es qué camino tomar.
Pero el Evangelio de hoy nos revela algo más profundo:
lo esencial no es solo el camino…
sino con quién lo caminas.
Y esto, cuando uno lo baja a la vida real… se vuelve muy concreto.
Porque hay decisiones que marcan toda la vida.
Y una de las más importantes es esta:
¿con quién quiero compartir mi vida?
No un rato.
No una etapa.
la vida.
Porque uno puede tener un buen camino…
pero si lo comparte con la persona equivocada…
ese camino se vuelve pesado.
Y también al revés.
Uno puede estar en un proceso complicado…
pero con la persona correcta al lado…
todo se vive distinto.
Y algo que he visto muchas veces es esto:
personas que dicen:
“yo lo voy a cambiar…”
“cuando estemos juntos va a ser diferente…”
“ya después va a mejorar…”
Pero la vida no se trata de cambiar a alguien.
La vida se trata de elegir con quién quieres caminar.
Y eso es mucho más serio de lo que parece.
Porque no se trata solo de sentir…
se trata de vivir.
Se trata de compartir decisiones, tiempos, cansancios, alegrías…
la vida real.
Por eso este Evangelio es tan fuerte.
Porque Jesús no solo aparece…
camina con ellos.
Y eso transforma todo.
Desde ahí, escuchamos el Evangelio.
2) Lectura del Evangelio
Del santo Evangelio según san Lucas: 24, 13-35
El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido.
Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él les preguntó: “¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?”.
Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: “¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?”. Él les preguntó: “¿Qué cosa?”. Ellos le respondieron: “Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a él no lo vieron”.
Entonces Jesús les dijo: “¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?”. Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a él.
Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: “Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer”. Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero él se les desapareció. Y ellos se decían el uno al otro: “¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!”.
Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: “De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón”. Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
4) Momento de Reflexión – Tres pasos
1️⃣ Reconocer cómo estoy caminando
🪔 Referencia bíblica
“Iban conversando sobre todo lo que había pasado.”
🔁 Aplicación
Los discípulos van caminando… pero van cargando cosas por dentro.
Y eso también pasa en la vida.
Uno puede estar en una relación…
en un noviazgo…
incluso en un matrimonio…
y por dentro no estar bien.
Sentir desgaste.
Sentir que algo no cuadra.
Sentir que hay cosas que no se hablan.
Y muchas veces se ignora.
Se sigue.
Se aguanta.
Se justifica.
Pero el Evangelio hoy nos invita a algo muy concreto:
detenernos y reconocer cómo estamos caminando.
Porque no todo lo que se sostiene… está bien.
🌱 Imagina
Imagina a una persona que, después de mucho tiempo, se atreve a reconocer: “esto que estoy viviendo… no me está ayudando a ser mejor”.
❓ Pregúntate
¿La relación en la que estoy… me está dando paz… o me está desgastando por dentro?
2️⃣ Dejar de querer cambiar al otro
🪔 Referencia bíblica
“Jesús se acercó y caminaba con ellos.”
🔁 Aplicación
Jesús no cambia a los discípulos a la fuerza.
No los corrige de golpe.
No los obliga.
Camina con ellos.
Y esto es clave.
Porque en la vida de pareja pasa mucho esto:
querer cambiar al otro.
“Es que cuando estemos juntos va a cambiar…”
“Es que conmigo va a ser distinto…”
“Es que necesita tiempo…”
Pero la realidad es otra.
Las personas no cambian porque tú quieras.
Y construir una relación desde esa expectativa…
termina generando frustración.
Porque no estás eligiendo a la persona que es…
sino a la persona que esperas que sea.
Y eso es muy peligroso.
La pregunta no es:
¿lo puedo cambiar?
La pregunta es:
¿así como es… quiero caminar mi vida con esta persona?
🌱 Imagina
Imagina a alguien que deja de justificar… y empieza a ver con claridad a la persona que tiene enfrente.
❓ Pregúntate
¿Estoy aceptando a la persona como es… o estoy apostando a que algún día cambie?
3️⃣ Elegir bien con quién compartir la vida
🪔 Referencia bíblica
“Quédate con nosotros…”
🔁 Aplicación
Los discípulos le dicen a Jesús:
“Quédate con nosotros.”
Y eso es muy fuerte.
Porque no se trata solo de caminar un momento…
se trata de decidir con quién quieres quedarte.
Y esto, llevado a la vida real, es muy concreto.
Elegir con quién quieres construir.
Con quién quieres compartir tus días buenos… y tus días difíciles.
Con quién quieres crecer.
Porque la vida no es una emoción constante.
Es rutina.
Es cansancio.
Es decisiones.
Y ahí es donde se nota si elegiste bien.
Y aquí entra algo muy importante:
no se trata solo de alguien que te guste…
sino de alguien que te ayude a ser mejor.
Más consciente.
Más en paz.
Más cercano a Dios.
Porque si una relación te aleja de lo que sabes que es verdad…
algo no está bien.
🌱 Imagina
Imagina una vida compartida con alguien que, en lo cotidiano, te impulsa a ser mejor persona.
❓ Pregúntate
¿La persona con la que estoy… me acerca a la vida que quiero vivir… o me aleja de ella?
5) Conclusión
Hoy el Señor nos deja tres pasos muy claros:
1️⃣ Reconocer cómo estoy caminando.
2️⃣ Dejar de querer cambiar al otro.
3️⃣ Elegir bien con quién compartir la vida.
Porque al final, la vida no se define solo por el camino que eliges…
sino por la persona con la que decides recorrerlo.
Y eso no se construye sobre lo que esperas que alguien llegue a ser…
sino sobre lo que hoy es real.
Por eso la pregunta no es solo si te gusta…
si te hace sentir bien…
o si “puede funcionar”…
La pregunta es más profunda:
¿con esta persona puedo buscar a Dios?
¿con esta persona puedo crecer?
¿con esta persona puedo caminar hacia la santidad?
Porque al final…
no se trata solo de compartir la vida…
sino de compartir el camino hacia lo más importante.
Y elegir bien con quién caminar…
puede hacer toda la diferencia.
🔔 Si este Evangelio tocó tu corazón, suscríbete a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario y compártelo con alguien con quien valga la pena caminar hacia Dios.
6) Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


