LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

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Domingo 22 de febrero de 2026 – I Domingo de Cuaresma

febrero 22

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Domingo 22 de febrero de 2026 – I Domingo de Cuaresma
📝 “Después del desierto”
📖 Evangelio: Mateo 4, 1-11
🕊️ Cuaresma


1) Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
Hoy comenzamos el primer domingo de Cuaresma, y la Iglesia nos lleva directamente al desierto. No a una fiesta. No a un milagro. No a una multitud. Al desierto.

El domingo pasado compartí algo muy profundo de mi vida: aquel colapso nervioso que me llevó a tocar fondo… y que, paradójicamente, me enseñó a empezar a leer la vida desde el corazón.

Para algunos fue fuerte.
Para otros incómodo.
Pero sé que movió algo.

Y hoy el Evangelio nos presenta a Jesús tentado en el desierto.

Siempre hemos visto las tentaciones como algo negativo, como algo que debemos evitar a toda costa. Pero el Evangelio no presenta el desierto como fracaso… sino como parte del camino.

Jesús no cayó.
Jesús atravesó.

Y en estos días he comprendido algo con mucha paz: mi colapso no fue un fracaso. Fue el final de haber resistido muchas tentaciones a lo largo de mi ministerio.

Tentaciones de poder con todo.
Tentaciones de callar para no incomodar.
Tentaciones de responder al ataque con dureza.
Tentaciones de sostener una imagen fuerte cuando por dentro estaba cansado.
Tentaciones de abandonar… o de endurecerme.

He sido atacado.
He sido criticado.
He sido malinterpretado.
He sido herido.

Pero aun sigo aquí.
Con la frente en alto.
Y con la conciencia tranquila.

Creanme que las lágrimas no son el dolor de un fracaso.
Son el agradecimiento de quien, después del desierto, descubre que Dios nunca lo soltó de la mano.

El Evangelio dice algo precioso:
“Entonces lo dejaron los demonios, y los ángeles se acercaron para servirle.”

Y hoy entiendo esa frase como nunca antes.

Después de tanto desierto…
puedo dejar que los ángeles me sirvan.

Puedo aceptar ayuda.
Puedo aceptar descanso.
Puedo aceptar que no tengo que demostrar nada.

No estoy triste.
No estoy derrotado.
Estoy purificado.

Porque en medio de todo este desierto, Dios estuvo.
En cada golpe.
En cada lágrima.
En cada silencio.

Las tentaciones no me destruyeron.
Me purificaron.

Y hoy no hablo desde la derrota…
hablo desde la libertad.

El desierto no fue el final.
Fue el lugar donde aprendí que no necesito ganar el mundo…
solo permanecer en la mano de Dios.

Y eso… es suficiente.

Desde ahí, escuchamos el Evangelio de hoy.


2) Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 1-11

En aquel tiempo, Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Pasó cuarenta días y cuarenta noches sin comer y, al final, tuvo hambre. Entonces se le acercó el tentador y le dijo: “Si tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús le respondió: “Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en la parte más alta del templo y le dijo: “Si eres el Hijo de Dios, échate para abajo, porque está escrito: Mandará a sus ángeles que te cuiden y ellos te tomarán en sus manos, para que no tropiece tu pie en piedra alguna”. Jesús le contestó: “También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios”.

Luego lo llevó el diablo a un monte muy alto y desde ahí le hizo ver la grandeza de todos los reinos del mundo y le dijo: “Te daré todo esto, si te postras y me adoras”. Pero Jesús le replicó: “Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él sólo servirás”.

Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles para servirle.

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


3) Momento de Reflexión – Tres pasos

1️⃣ Aceptar el desierto en familia

🪔 Referencia bíblica
Jesús es llevado al desierto por el Espíritu. No fue abandono. Fue parte del proceso.

🔁 Aplicación
En las familias también hay desiertos.
El matrimonio que atraviesa frialdad.
La pareja que ya no sabe cómo dialogar sin herirse.
El papá que se siente insuficiente.
La mamá que se cansa y no lo dice.
El hijo que parece distante.

No todo desierto es ruptura.
A veces es purificación.
A veces es el momento donde Dios está limpiando lo que se había acumulado en silencio.

🌱 Imagina
Imagina a un matrimonio que, después de semanas tensas, decide sentarse sin gritos y decir: “No quiero perderte.”

Pregúntate
¿Estoy viviendo el momento difícil de mi familia como final… o como una oportunidad de crecer?


2️⃣ Vencer la tentación cotidiana

🪔 Referencia bíblica
El tentador le ofrece a Jesús atajos: soluciones rápidas, poder inmediato, evitar el proceso.

🔁 Aplicación
En la vida diaria las tentaciones no siempre son grandes pecados.
Son pequeñas decisiones:
Responder con dureza cuando estoy agotado.
Guardar resentimiento en vez de hablar.
Buscar aprobación fuera del hogar.
Encerrarme en el celular para no enfrentar lo que duele.

Las tentaciones no siempre destruyen de golpe.
Desgastan lentamente.

🌱 Imagina
Imagina a una madre que está a punto de gritar… pero se detiene, respira y abraza primero.

Pregúntate
¿Qué tentación repetida está enfriando poco a poco el amor en mi casa?


3️⃣ Permitir que Dios restaure

🪔 Referencia bíblica
Después de la prueba, los ángeles se acercan y sirven a Jesús. La tentación no fue eterna.

🔁 Aplicación
Después de una crisis puede venir mayor unión.
Después de una discusión puede venir una reconciliación más madura.
Después de un desierto puede venir una fe más profunda.

Dios no solo permite la prueba.
También envía consuelo.

A veces el “ángel” es una conversación honesta.
A veces es pedir perdón.
A veces es aceptar ayuda.
A veces es volver a rezar juntos.

🌱 Imagina
Imagina a una familia que, después de un año difícil, vuelve a tomarse de la mano para rezar antes de dormir.

Pregúntate
¿Estoy dispuesto a dejar que Dios sane lo que hoy parece seco en mi hogar?


4) Conclusión

Hoy el desierto no es solo el mío.
Es el tuyo.

1️⃣ Aceptar el desierto en familia, sin verlo como fracaso.
2️⃣ Vencer la tentación cotidiana, que erosiona el amor poco a poco.
3️⃣ Permitir que Dios restaure, confiando en que la prueba no es eterna.

Jesús no salió destruido del desierto.
Salió fortalecido.

Y tal vez tu familia no está siendo destruida…
está siendo purificada.

El desierto no es el lugar donde Dios se ausenta.
Es el lugar donde aprendemos que no podemos vivir sin Él.


Si este mensaje ha tocado tu corazón, suscríbete a este podcast y compártelo con alguien que hoy esté atravesando su propio desierto. Tal vez esta palabra sea el consuelo que necesitaba escuchar.


5) Despedida Final

Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!

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¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?

Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.

Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

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