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Domingo 25 de enero de 2026
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Domingo 25 de enero de 2026
📖 Evangelio: San Mateo 4, 12-23
🕊️ 3º Domingo del Tiempo Ordinario
1) Saludo y Presentación Inicial
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
En este tercer domingo del Tiempo Ordinario, la Palabra de Dios nos habla de un comienzo. Pero no de un comienzo ideal, ni cómodo, ni bien acomodado. Nos habla de un inicio marcado por la dificultad y, aun así, lleno de sentido. Hoy descubrimos que Dios llama, no cuando todo está resuelto, sino justo ahí donde la vida se vuelve exigente.
2) Introducción Contextualizada
El Evangelio nos dice que Jesús comienza su misión después del arresto de Juan el Bautista. Es decir, cuando el ambiente es adverso, cuando hay miedo, cuando parece que anunciar a Dios puede traer problemas.
Y aun así, Jesús no se detiene. No espera mejores condiciones. Comienza.
Va a Galilea, una región sencilla, mezclada, poco valorada. No empieza en el centro religioso ni entre los que se sienten preparados. Empieza en la vida cotidiana de la gente, donde se trabaja, se lucha y se sobrevive.
Y esto conecta profundamente con las lecturas de hoy.
La primera lectura nos hablaba de un pueblo que caminaba en tinieblas y vio una gran luz. El salmo nos hacía responder con confianza: el Señor es mi luz y mi salvación. Y san Pablo, en la segunda lectura, nos pedía algo muy concreto: vivir unidos, sin divisiones, cuidando la comunión.
Todo apunta a lo mismo: Dios entra en la historia real, no en la ideal. Y desde ahí llama.
3) Lectura del Evangelio
📖 Del santo Evangelio según san Mateo: 4, 12-23
Al enterarse Jesús de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea, y dejando el pueblo de Nazaret, se fue a vivir a Cafarnaúm, junto al lago, en territorio de Zabulón y Neftalí, para que así se cumpliera lo que había anunciado el profeta Isaías:
Tierra de Zabulón y Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los paganos. El pueblo que yacía en tinieblas vio una gran luz. Sobre los que vivían en tierra de sombras una luz resplandeció.
Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: “Conviértanse, porque ya está cerca el Reino de los cielos”.
Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y yo los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.
Andaba por toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando la buena nueva del Reino de Dios y curando a la gente de toda enfermedad y dolencia.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
4) Momento de Reflexión – Tres pasos
1️⃣ Dejarnos iluminar hoy
🪔 Referencia bíblica
Jesús comienza predicando: “Conviértanse”. Y Mateo recuerda a Isaías: “El pueblo que vivía en tinieblas vio una gran luz”. La luz no llega cuando todo está perfecto; llega cuando hay sombras.
🔁 Aplicación
Este domingo nos cae bien una verdad sencilla: Dios no espera a que nuestra vida esté ordenadita para acercarse. Dios entra cuando hay tinieblas: cuando hay cansancio, cuando hay tensión en casa, cuando el trabajo está pesado, cuando la comunidad está sensible, cuando por dentro uno trae una batalla.
Convertirse, entonces, no es solo “portarnos mejor”. Es permitir que la luz de Jesús toque esa parte concreta donde nos estamos apagando. Porque cuando uno vive en sombra, también sirve desde la sombra: con mala gana, con irritación, con resentimiento. Y Jesús no quiere eso para nosotros. Quiere que su luz nos devuelva el ánimo, la claridad y la paz… para poder servir con un corazón más libre.
🌱 Imagina
Imagina a una mamá que se levanta temprano, atiende casa, trabajo, pendientes, y por dentro trae una tristeza que no ha querido reconocer. Ya se acostumbró a cargarla. Un domingo escucha: “una luz resplandeció”, y entiende que Dios no le está pidiendo que sea perfecta, sino que se deje ayudar. Empieza por algo simple: deja de fingir, ora con verdad, y busca hablar con alguien. Poco a poco la luz entra, y también cambia su manera de tratar a los suyos.
❓ Pregúntate
¿Hoy quiero dejarme iluminar por Jesús o prefiero seguir funcionando en automático y en sombra?
2️⃣ Escuchar el llamado diario
🪔 Referencia bíblica
Jesús ve a Simón y Andrés echando redes, y a Santiago y Juan remendándolas con su padre. Los llama ahí, en el trabajo, en lo cotidiano: “Síganme”. No los espera en un momento ideal; los llama en plena vida.
🔁 Aplicación
Aquí está el corazón del Tiempo Ordinario: Dios llama en lo ordinario. Y eso hay que decirlo claro: el llamado de Dios no es solo para sacerdotes o para gente “especial”. Dios llama a servir a toda persona: al que trabaja, al que estudia, al que cuida enfermos, al que está sacando adelante su casa, al que está sosteniendo a su familia con esfuerzo.
Y muchas veces ese llamado llega cuando uno no se siente preparado. Llega cuando el ambiente está pesado, cuando hay problemas, cuando hay cansancio. Justo ahí. Porque Dios no llama a los que “ya no batallan”, llama a los que están en la batalla… para caminar con ellos.
Escuchar el llamado es reconocer: “Señor, lo que me toca vivir hoy también puede ser lugar de seguimiento: mi hogar, mi trabajo, mi comunidad, mi manera de tratar a la gente”.
🌱 Imagina
Imagina a un hombre que está atravesando un tiempo difícil en su trabajo. Presión, exigencias, y en la casa también hay tensiones. Él piensa: “ahorita no estoy para servir, ahorita estoy para sobrevivir”. Pero escucha el Evangelio y entiende que Jesús lo llama ahí mismo: a servir con honestidad, a no rendirse, a ser paciente, a cuidar su lenguaje, a no desquitarse con los de casa. No es algo espectacular, pero es seguimiento real.
❓ Pregúntate
¿Escucho el llamado de Dios en mi vida diaria o sigo esperando un momento perfecto para responderle?
3️⃣ Seguirlo sirviendo
🪔 Referencia bíblica
Los discípulos “dejaron las redes” y lo siguieron. Y Jesús recorre Galilea enseñando, anunciando y sanando. El seguimiento no se queda en palabras: se vuelve camino que sirve y que sana.
🔁 Aplicación
Seguir a Jesús siempre termina en servicio. Pero ojo: servicio no es activismo. Servicio es vivir como Él en lo concreto. A veces el Señor nos pide “dejar redes” que no son objetos, sino actitudes: la queja constante, el egoísmo, el “yo primero”, la necesidad de tener la razón, el orgullo que no pide perdón.
Y cuando esas redes se sueltan, nuestra vida empieza a sanar por dentro y a sanar alrededor. En casa se nota. En el trabajo se nota. En la comunidad se nota. Porque el Evangelio no es para hablarlo bonito; es para encarnarlo: con paciencia, con misericordia, con responsabilidad, con unidad.
🌱 Imagina
Imagina una familia que decide hacer algo sencillo: escucharse sin gritar, pedir perdón más rápido, ayudar en casa sin estar cobrando. No se vuelven santos de un día para otro, pero el ambiente cambia. Y lo más bonito es que todos se dan cuenta: “cuando servimos más y peleamos menos, la casa descansa”. Eso también es seguir a Jesús.
❓ Pregúntate
¿Hoy quiero seguir a Jesús sirviendo en lo concreto o quiero seguir cuidando mis “redes” que me dan seguridad pero no me dejan crecer?
5) Conclusión
Hermanos, hoy el Señor nos deja un camino muy claro para este Tiempo Ordinario:
1️⃣ Dejarnos iluminar hoy, para no servir desde la sombra sino desde la luz.
2️⃣ Escuchar el llamado diario, porque Dios llama a todos en la vida real, no en la ideal.
3️⃣ Seguirlo sirviendo, soltando redes y haciendo del Evangelio un estilo de vida.
Jesús sigue pasando por nuestra orilla. Y nos llama como estamos, para que caminemos con Él y sirvamos mejor.
6) Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


