LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

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Domingo 4 de enero de 2026

enero 4

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Domingo 4 de enero de 2026
📖 Evangelio: San Mateo 2, 1-12
🕊️ Solemnidad de la Epifanía del Señor


Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Mateo: 2, 1-12

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que le precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén, diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, y postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.


Introducción al anuncio de las Fiestas del año Litúrgico:

Hermanos:
En la solemnidad de la Epifanía celebramos que Jesucristo, luz de las naciones, se manifiesta como Señor del tiempo y de la historia.

La Iglesia, desde los primeros siglos, ha querido proclamar en este día que no solo nuestra fe, sino también nuestro tiempo, nuestros días y nuestros caminos, pertenecen al Señor. Por eso, siguiendo una antigua tradición litúrgica, vamos a proclamar ahora las principales fiestas de este año litúrgico.

No se trata de un simple calendario ni de un anuncio práctico, sino de una proclamación sagrada: al anunciar estas fechas confesamos que toda nuestra vida y todo nuestro año quedan iluminados por el misterio de Cristo, y que caminamos hacia la Pascua, centro de nuestra fe.

Les invito a ponerse de pie para escuchar este anuncio solemne, como signo de fe y de respeto al Señor que santifica el tiempo.


📜 Proclamación de las Fiestas del Año Litúrgico

Queridos hermanos:

La gloria del Señor se ha manifestado y se continuará manifestando entre nosotros, hasta el día de su retorno glorioso. En la sucesión de las diversas fiestas y solemnidades del tiempo, recordamos y vivimos los misterios de la salvación.

Centro de todo el año litúrgico es el Triduo Pascual del Señor crucificado, sepultado y resucitado, que este año culminará en la Noche Santa de Pascua, que con gozo celebraremos el 5 de abril.

Cada domingo, Pascua semanal, la santa Iglesia hará presente este mismo acontecimiento, en el cual Cristo ha vencido al pecado y la muerte.

De la Pascua fluyen, como de su manantial, todos los demás días santos:

– el Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, que celebraremos el 18 de febrero;

– la Ascensión del Señor, que en nuestro país se celebrará el domingo 17 de mayo;

– el Domingo de Pentecostés, que este año celebraremos el 24 de mayo;

– la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (Corpus Christi), que celebraremos el domingo 7 de junio;

– el primer Domingo de Adviento, con el que iniciaremos un nuevo año litúrgico, el 29 de noviembre.

También en las fiestas de la Santísima Virgen María, Madre de Dios —de modo especial en la solemnidad de Santa María de Guadalupe, el 12 de diciembre—, en las fiestas de los apóstoles y de los santos, y en la conmemoración de todos los fieles difuntos, la Iglesia, peregrina en la tierra, proclama la Pascua de su Señor.

A Él, Cristo glorioso, el que era, el que es y el que viene, Señor del tiempo y de la historia, el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.


1) Presentación Inicial

Hoy es domingo 4 de enero y celebramos la solemnidad de la Epifanía del Señor.

Hace un momento hemos escuchado cómo la Iglesia nos ha anunciado las principales fiestas de este año litúrgico. No fue un simple calendario: fue una proclamación de fe. Con ello confesamos que nuestro tiempo no está vacío, que nuestra historia tiene un sentido, porque Cristo es el Señor del tiempo y de la historia.

En este tiempo de Navidad, Dios no solo nace: Dios se deja encontrar.

Y hoy, en la Epifanía, se nos recuerda algo fundamental: Jesús no vino solo para unos cuantos, sino para todos; para quienes lo buscan con un corazón sincero, vengan de donde vengan, estén donde estén en su camino de fe.

2) Introducción contextualizada

La Epifanía nos presenta a los Magos, hombres que llegan desde lejos, guiados por una estrella. No pertenecen al pueblo de Israel, no conocen la Ley, pero tienen algo esencial: el deseo de buscar. Por eso se ponen en camino.

Mientras ellos avanzan, otros se quedan quietos.

Herodes se inquieta, los sabios conocen las Escrituras, saben dónde nacerá el Mesías… pero no se mueven.

Las lecturas de este domingo —la primera lectura, el salmo y la segunda lectura— nos muestran un mismo mensaje:

Dios se revela a todas las naciones, y esa revelación siempre pide una respuesta concreta: ponerse en camino.

Y aquí es donde el Evangelio de hoy se une con lo que acabamos de proclamar hace un momento:

Así como los Magos siguieron la estrella, también nosotros estamos invitados a recorrer este nuevo año, no como espectadores, sino como peregrinos, dejándonos guiar por la luz de Cristo.


3) Momento de Reflexión – Tres pasos

1️⃣ Ponernos en camino

🪔 Referencia bíblica:
Los Magos ven la estrella y se ponen en marcha. No se quedan calculando, no esperan tener todo claro. Caminan con lo que tienen.

🔁 Aplicación:
La fe no es solo creer algo bonito, es moverse. Es tomar decisiones, cambiar rutinas, atrevernos a dar pasos aunque no tengamos todas las respuestas. Muchas veces Dios se manifiesta mientras caminamos, no antes.

🌱 Imagina:
Imagina a una familia que decide volver a misa después de mucho tiempo. Al principio cuesta, hay resistencia, hay dudas. Pero al dar el paso, poco a poco recuperan la paz y el sentido de comunidad.

Pregúntate:
¿Me pongo en camino cuando Dios me invita o prefiero quedarme donde estoy por comodidad?


2️⃣ Reconocer la luz

🪔 Referencia bíblica:
La estrella guía a los Magos hasta Jesús. Ellos saben leer los signos y no pierden de vista la luz que los orienta.

🔁 Aplicación:
Dios sigue poniendo luces en nuestro camino: una persona, una palabra, una experiencia, un momento de silencio. El problema no es que Dios no hable, sino que muchas veces estamos distraídos o no queremos ver.

🌱 Imagina:
Imagina a alguien que, en medio de una decisión difícil, al venir a misa, escucha del sacerdote un consejo sencillo pero lleno de verdad. No era algo espectacular, pero le dio claridad y paz para elegir bien.

Pregúntate:
¿Reconozco las luces que Dios pone en mi vida o las ignoro porque no son como yo esperaba?


3️⃣ Ofrecer lo mejor

🪔 Referencia bíblica:
Los Magos ofrecen oro, incienso y mirra. No dan sobras, entregan lo mejor que traen al encuentro con el Niño.

🔁 Aplicación:
Ofrecer lo mejor no es solo dar cosas, es entregar tiempo, atención, servicio, fidelidad. Dios no necesita mucho, necesita un corazón sincero que sepa ofrecerse con generosidad.

🌱 Imagina:
Imagina a una persona que decide comenzar el año ordenando su vida espiritual: aparta un momento para orar, hace el propósito de venir todos los domingos a misa, se integra a un grupo en su comunidad, cuida sus amistades. No es perfecto, pero ofrece lo mejor que puede.

Pregúntate:
¿Le ofrezco a Dios lo mejor de mí o solo lo que me sobra?


4) Conclusión

En esta solemnidad de la Epifanía, el Evangelio nos deja un camino muy claro:
1️⃣ Ponernos en camino, sin miedo a salir de la comodidad.
2️⃣ Reconocer la luz, aprendiendo a leer los signos de Dios.
3️⃣ Ofrecer lo mejor, entregando la vida con generosidad.

Así, como los Magos, también nosotros podremos encontrar al Señor y volver a casa por un camino nuevo.

Detalles

2 respuestas a “Domingo 4 de enero de 2026”

  1. PORNERNO EN CAMINO,
    ES DEJARNOS GUIAR POR LA ESTRELLA, NO ESPERAR A ESTAR TODO CLARO. HAY QUE SEGUIR LA LUZ Y CAMINAR CON LO QUE TENEMOS Y SIN MIEDO DE SALIR DE LA COMODIDAD.

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Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

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