LITURGIA SANTUARIO DE SAN JUAN PABLO II

Cargando Eventos

« Todos los Eventos

  • Este evento ha pasado.

Jueves 12 de febrero de 2026 📝 “Cuando Dios parece callar”

febrero 12

🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Jueves 12 de febrero de 2026
📝 “Cuando Dios parece callar”
📖 Evangelio: Marcos 7, 24-30
🕊️ Tiempo Ordinario


🕊️ Introducción para la homilía

Hermanos, el Evangelio de hoy, antes de ser una enseñanza para ustedes, ha sido una experiencia muy personal para mí.

Jesús hoy se encuentra con una mujer que suplica, que insiste, que no se rinde… aun cuando, al principio, parece que Él guarda silencio. Y ese momento del Evangelio me ha hecho pensar en algo que todos vivimos alguna vez: esos momentos en que oramos, pedimos, suplicamos… y sentimos que Dios no responde.

En mi vida sacerdotal he aprendido a rezar por muchas personas, por muchas necesidades. Pero también he tenido momentos en los que, al presentar todo eso delante de Dios, por dentro yo mismo estaba lleno de preguntas, de cansancio, incluso de enojo. Momentos en los que la oración no salía bonita, sino cargada de lucha.

Y con el tiempo he entendido algo que este Evangelio me vuelve a recordar: el silencio de Dios no siempre es ausencia. A veces es un espacio donde la fe se purifica, donde el corazón aprende a seguir confiando aun sin entender.

La mujer del Evangelio no se va cuando parece que Jesús no la escucha. Permanece, insiste, dialoga. Y su fe, probada en el aparente silencio, se vuelve más grande.

Este pasaje me ha ayudado a mirar mis propios momentos de silencio, mis propias luchas en la oración, y a descubrir que incluso cuando Dios no responde como espero, Él sigue presente.

Desde esa experiencia personal, hoy quiero compartirles tres pasos muy concretos para aprender a vivir la fe cuando Dios parece callar, y para no alejarnos de Él precisamente en esos momentos.

1) Introducción

Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
Hoy el Evangelio nos coloca en un terreno muy humano: el de la oración que insiste y, aun así, parece no recibir respuesta. Ese momento en que hablamos con Dios… y el silencio pesa.

Antes de comenzar el Evangelio de hoy, quiero contarte algo que viví en uno de esos momentos en que la fe se vuelve lucha.

Es muy común que la gente se acerque y nos diga a los sacerdotes: “Padre, usted que está más cerca de Dios, rece por mí.”
Y así, poco a poco, mi celular se fue llenando de nombres. Personas enfermas, familias en crisis, problemas económicos, situaciones muy dolorosas. Muchas veces mi oración se volvió eso: hincarme, rezar la Liturgia de las Horas y mencionar uno por uno esos nombres delante de Dios.

Pero no puedo negar algo: a veces la oración se vuelve mecánica. Pido por todos… pero olvido lo que yo mismo estoy viviendo por dentro.

Recuerdo una ocasión en la que me sentía profundamente molesto con Dios. Había pedido insistentemente por varias situaciones difíciles… y solo sentía su silencio. Ese día bajé después de Misa con el corazón lleno de enojo. Me fui a la capilla, donde estaba el Sagrario y el Cristo, y ahí, delante de Él, empecé a reclamarle.

Le hablé fuerte, con lágrimas, con frustración. Le dije lo que me dolía, lo que no entendía, por qué guardaba silencio. No era una oración bonita… era un grito del corazón.

Y mientras yo estaba en eso, sin darme cuenta, una mujer que se había quedado en un salón cercano escuchó mis gritos. Salió, me vio… y sin decir nada, se acercó y me abrazó.

Y ahí se acabaron las palabras. Empecé a llorar. Ya no eran reclamos, era desahogo.
Y en ese abrazo entendí algo que hasta hoy no olvido: Dios no siempre responde con explicaciones… a veces responde con presencia.

El Evangelio de hoy nos muestra a una mujer que no se rinde ante el aparente silencio de Jesús. Insiste, dialoga, lucha… y su fe es escuchada. A veces la fe no es decir cosas bonitas, sino seguir hablando con Dios aun cuando no entendemos su silencio.

Ese día comprendí que Dios sí me había escuchado. Solo que su respuesta no fue una solución inmediata… fue un abrazo. Un recordatorio silencioso: “No estás solo. Ten paciencia. Yo estoy contigo.”

Y a veces, eso… es la respuesta más profunda de todas.

Desde ahí, nos acercamos ahora al Evangelio de hoy.


2) Lectura del Evangelio

Del santo Evangelio según san Marcos 7, 24-30

En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido.

Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.

Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: “Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. La mujer le replicó: “Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños”.

Entonces Jesús le contestó: “Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija”. Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había

salido de ella. Palabra del Señor.


3) Momento de Reflexión – Tres pasos

1️⃣ Atreverse a hablar con Dios

🪔 Referencia bíblica
La mujer sirofenicia no se queda callada. Habla, suplica, insiste. No se va cuando parece que Jesús no la escucha.

🔁 Aplicación
Dios no se escandaliza de nuestras palabras duras ni de nuestras lágrimas. Prefiere un reclamo sincero a un silencio fingido. Hablar con Dios tal como estamos —enojados, cansados, confundidos— también es oración.

🌱 Imagina
Imagina a alguien que deja de rezar “correctamente” y empieza a hablarle a Dios desde lo que realmente siente.

Pregúntate
¿Me atrevo a hablar con Dios con honestidad o solo le digo lo que “debería” decir?


2️⃣ Perseverar aun en el silencio

🪔 Referencia bíblica
Jesús parece poner a prueba a la mujer. Guarda distancia. Pero ella no se rinde. Su fe no depende de una respuesta inmediata.

🔁 Aplicación
El silencio de Dios no siempre es ausencia. A veces es un tiempo de maduración, de purificación del deseo, de aprendizaje profundo. Perseverar es seguir ahí, aunque no entendamos.

🌱 Imagina
Imagina a alguien que, aun sin respuestas claras, decide no alejarse de Dios.

Pregúntate
Cuando Dios parece callar, ¿me alejo… o permanezco?


3️⃣ Reconocer a Dios en la presencia

🪔 Referencia bíblica
La respuesta de Jesús llega, y no solo sana a la hija de la mujer: reconoce la grandeza de su fe.

🔁 Aplicación
Dios no siempre responde como esperamos. A veces no cambia la situación, pero nos envuelve con su presencia: una persona, un gesto, un abrazo, una palabra oportuna. Ahí también está actuando.

🌱 Imagina
Imagina a alguien que, al mirar atrás, descubre que Dios estuvo presente justo cuando más lo necesitaba… aunque no como lo había pedido.

Pregúntate
¿Soy capaz de reconocer la presencia de Dios incluso cuando no hay respuestas claras?


4) Conclusión

Hoy el Evangelio nos enseña un camino de fe muy real:
1️⃣ Atreverse a hablar con Dios, sin máscaras.
2️⃣ Perseverar aun en el silencio, sin huir.
3️⃣ Reconocer a Dios en la presencia, más allá de las soluciones.

Dios no siempre habla como esperamos.
Pero nunca deja de estar.

Y a veces,
cuando todo parece silencio…
Dios nos responde con un abrazo.


Si este Evangelio te ha ayudado, suscríbete a este podcast y compártelo con quien necesite hoy una palabra de luz. La Palabra de Dios siempre encuentra su camino.


5) Despedida Final

Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!

Detalles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?

Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.

Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad