- Este evento ha pasado.
Miércoles 28 de enero de 2026 – “Desde mi fragilidad”
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Miércoles 28 de enero de 2026
📖 Evangelio: Marcos 4, 1-20
🕊️ Tiempo Ordinario
“Desde mi fragilidad”
1) Introducción
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar, sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
Hoy, miércoles 28 de enero, la Iglesia nos regala el Evangelio según san Marcos. Jesús se sienta junto al lago y enseña a la multitud con una parábola sencilla: un sembrador que sale a sembrar y una semilla que cae en distintos terrenos.
Antes de comenzar el Evangelio de hoy, quiero hablarte desde algo muy personal.
Hace unos días, en plena Misa, me quebré. Lloré como nunca pensé llorar frente a la comunidad. Fue un colapso nervioso… de esos que uno escucha que existen, pero cree que nunca le van a pasar.
Y justo cuando las lágrimas no me dejaban seguir, recordé el día de mi primera Misa. Ese día también lloré, pero de asombro. Al descubrir mi pequeñez. Al darme cuenta de que, siendo tan limitado, Dios podía hacer algo tan grande como la Eucaristía a través de mis manos.
Ese recuerdo volvió… pero ahora acompañado de cansancio, de luchas internas, de heridas que a veces dejan los juicios y las expectativas tan altas que se ponen sobre un sacerdote, como si dejáramos de ser humanos.
Al terminar la celebración, mientras yo seguía con el corazón hecho pedazos, alguien se acercó y me pidió darme un abrazo.
Y ahí, en ese gesto tan sencillo, sentí a Dios con una claridad que hacía tiempo no experimentaba.
A veces pensamos que solo encontramos a Dios en el silencio del sagrario. Pero ese día, Dios me habló a través del cariño de su comunidad. Y sin palabras, renovó mi vocación.
Por eso hoy te lo comparto así, sin máscaras:
el sacerdote no es un ser de otro mundo. Es un hombre que también se cansa, que también lucha, que también necesita sentirse querido por su comunidad.
Y aun así —justo así— Dios sigue haciendo maravillas.
Y desde este momento difícil, desde esta experiencia que me ha desbordado, quiero levantarme no endurecido, sino más humano; no más fuerte por orgullo, sino más consciente; no distante, sino más cercano. Quiero que este proceso me ayude a ser un mejor ser humano, un mejor cristiano, un mejor hijo de Dios.
Por eso, también, este podcast comienza a caminar de otra manera. No deja su estructura, no deja su propósito, pero sí deja hablar más al corazón. Porque el Evangelio no solo se vive con ideas, se vive con la vida. Y estos 3 Pasos para Vivir el Evangelio quiero compartirlos contigo desde el corazón.
Desde ahí, nos acercamos ahora al Evangelio de hoy.
2) Lectura del Evangelio
Del santo Evangelio según san Marcos: 4, 1-20
En aquel tiempo, Jesús se puso a enseñar otra vez junto al lago, y se reunió una muchedumbre tan grande, que Jesús tuvo que subir en una barca; ahí se sentó, mientras la gente estaba en tierra, junto a la orilla. Les estuvo enseñando muchas cosas con parábolas y les decía:
“Escuchen. Salió el sembrador a sembrar. Cuando iba sembrando, unos granos cayeron en la vereda; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros cayeron en terreno pedregoso, donde apenas había tierra; como la tierra no era profunda, las plantas brotaron enseguida; pero cuando salió el sol, se quemaron, y por falta de raíz, se secaron. Otros granos cayeron entre espinas; las espinas crecieron, ahogaron las plantas y no las dejaron madurar. Finalmente, los otros granos cayeron en tierra buena; las plantas fueron brotando y creciendo y produjeron el treinta, el sesenta o el ciento por uno”. Y añadió Jesús: “El que tenga oídos para oír, que oiga”.
Cuando se quedaron solos, sus acompañantes y los Doce le preguntaron qué quería decir la parábola. Entonces Jesús les dijo: “A ustedes se les ha confiado el secreto del Reino de Dios; en cambio, a los que están fuera, todo les queda oscuro; así, por más que miren, no verán; por más que oigan, no entenderán; a menos que se conviertan y sean perdonados”.
Y les dijo a continuación: “Si no entienden esta parábola, ¿cómo van a comprender todas las demás? ‘El sembrador’ siembra la palabra.
‘Los granos de la vereda’ son aquellos en quienes se siembra la palabra, pero cuando la acaban de escuchar, viene Satanás y se lleva la palabra sembrada en ellos.
‘Los que reciben la semilla en terreno pedregoso’, son los que, al escuchar la palabra, de momento la reciben con alegría; pero no tienen raíces, son inconstantes, y en cuanto surge un problema o una contrariedad por causa de la palabra, se dan por vencidos.
‘Los que reciben la semilla entre espinas’ son los que escuchan la palabra; pero por las preocupaciones de esta vida, la seducción de las riquezas y el deseo de todo lo demás, que los invade, ahogan la palabra y la hacen estéril.
Por fin, ‘los que reciben la semilla en tierra buena’ son aquellos que escuchan la palabra, la aceptan y dan una cosecha: unos, de treinta; otros, de sesenta; y otros, de ciento por uno”.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
3) Momento de Reflexión – Tres pasos
1️⃣ Aprender a escuchar
🪔 Referencia bíblica
Jesús comienza diciendo: “Escuchen”. Antes de explicar la parábola, invita a abrir el oído y el corazón. No todos escuchan igual, porque no todos están dispuestos de la misma manera.
🔁 Aplicación
Escuchar la Palabra no es solo oírla. Es dejar que llegue justo donde estamos: cansados, heridos, confundidos o agradecidos. Dios no espera un corazón perfecto, sino uno disponible.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que llega a misa con el corazón cargado. Está presente, pero por dentro le cuesta escuchar porque trae muchas cosas encima.
❓ Pregúntate
¿Escucho la Palabra con un corazón disponible o la dejo pasar sin dejarla entrar?
2️⃣ Cuidar el corazón
🪔 Referencia bíblica
Jesús habla de distintos terrenos donde cae la semilla. La semilla es buena; lo que cambia es la tierra que la recibe.
🔁 Aplicación
El corazón se va endureciendo poco a poco: por cansancio, por juicios, por heridas no sanadas. Cuidarlo es reconocer cómo estamos hoy delante de Dios, sin disfrazarnos.
🌱 Imagina
Imagina a una persona que quiere creer, pero se protege para no volver a sufrir. Escucha el Evangelio con deseo, pero también con miedo.
❓ Pregúntate
¿Mi corazón está abierto para que Dios siembre o se ha ido cerrando con el tiempo?
3️⃣ Perseverar con paciencia
🪔 Referencia bíblica
La tierra buena da fruto a su tiempo: treinta, sesenta, cien por uno. No de inmediato, sino con proceso.
🔁 Aplicación
Dios no abandona la semilla cuando el terreno está cansado. La cuida. La espera. La trabaja desde dentro. Perseverar es confiar en que Dios sigue actuando incluso cuando no lo vemos.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que sigue intentando vivir el Evangelio, aun cuando no se siente fuerte, confiando en que Dios no se rinde con él.
❓ Pregúntate
¿Me desanimo cuando no veo frutos rápidos o confío en el tiempo paciente de Dios?
4) Conclusión
Hoy el Evangelio nos invita a caminar con sencillez:
1️⃣ Aprender a escuchar, aun en medio del cansancio.
2️⃣ Cuidar el corazón, reconociendo cómo estamos delante de Dios.
3️⃣ Perseverar con paciencia, confiando en que la semilla dará fruto.
Así caminamos como discípulos, en comunidad, dejando que Dios siga sembrando incluso en nuestra fragilidad.
Antes de despedirnos, quiero invitarte a algo sencillo.
Si este Evangelio ha tocado tu corazón, te animo a suscribirte a este podcast, donde compartimos la Palabra desde el corazón: el corazón de un hijo de Dios que ha sido llamado a servir como sacerdote y que sigue caminando como discípulo.
Y si crees que este Evangelio puede ser luz para alguien más, compártelo. A veces una sola Palabra, escuchada en el momento justo, puede cambiar el rumbo de una vida.
5) Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


