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Lunes 23 de marzo de 2026 – Cuando nadie quiere ser el primero
🎧 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario
📅 Lunes 23 de marzo de 2026
📝 Cuando nadie quiere ser el primero
📖 Evangelio: Juan 8, 1-11
1) Introducción
Saludos, hermanos. Continuamos nuestro caminar en este tiempo de Cuaresma. Sean ustedes bienvenidos a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario.
El Evangelio de hoy presenta una escena muy fuerte.
Una mujer es llevada delante de Jesús. Ha sido sorprendida en pecado y la colocan en medio de todos. La multitud está ahí, observando. Los acusadores también.
La pregunta es clara: según la ley, debería ser apedreada.
Todos están esperando la respuesta de Jesús.
Pero antes de responder, Jesús hace algo curioso: se inclina y escribe en el suelo.
Siempre que leo este Evangelio recuerdo una experiencia que viví en una confesión.
Una tarde se acercó una persona a confesarse. Venía muy angustiada, muy nerviosa. Apenas se sentó comenzó a hablar entre lágrimas, contando algo que le pesaba muchísimo en el corazón.
Mientras hablaba repetía una frase una y otra vez:
“Padre, lo que hice estuvo muy mal…
yo sé que estuvo muy mal.”
Y recuerdo que en un momento hizo silencio y me dijo algo que me tocó profundamente:
“Padre… ¿usted cree que Dios todavía me puede perdonar?”
En ese momento pensé en algo muy sencillo.
En la vida es muy fácil señalar el pecado de los demás. Muy fácil decir qué está bien y qué está mal cuando se trata de otra persona.
Pero cuando uno escucha el dolor real de alguien… cuando uno ve las lágrimas de alguien… cuando uno se da cuenta de lo que pesa la conciencia… entonces las cosas se miran de otra manera.
Y eso es lo que pasa en el Evangelio de hoy.
Jesús levanta la mirada y dice:
“El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.”
Y uno por uno… todos se van retirando.
Porque en el fondo todos sabemos algo:
nadie está completamente libre de pecado.
Por eso Jesús no condena a la mujer.
No justifica el pecado, pero tampoco destruye a la persona.
Le dice algo muy sencillo y lleno de esperanza:
“Tampoco yo te condeno. Vete y no peques más.”
Y creo que esa es una de las experiencias más hermosas que uno vive como sacerdote en el sacramento de la reconciliación.
Ver cómo una persona llega cargando una piedra en el corazón…
y se va aligerada, sabiendo que la misericordia de Dios es más grande que cualquier error.
Porque al final, delante de Dios, no somos un pecado… somos hijos que siempre pueden volver a levantarse.
Desde ahí, escuchamos el Evangelio.
2) Lectura del Evangelio
Del santo Evangelio según san Juan: 8, 1-11
En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos y al amanecer se presentó de nuevo en el templo, donde la multitud se le acercaba; y él, sentado entre ellos, les enseñaba.
Entonces los escribas y fariseos le llevaron a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola frente a él, le dijeron: “Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos manda en la ley apedrear a estas mujeres. ¿Tú qué dices?”.
Le preguntaban esto para ponerle una trampa y poder acusarlo. Pero Jesús se agachó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como insistían en su pregunta, se incorporó y les dijo: “Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Se volvió a agachar y siguió escribiendo en el suelo.
Al oír aquellas palabras, los acusadores comenzaron a escabullirse uno tras otro, empezando por los más viejos, hasta que dejaron solos a Jesús y a la mujer, que estaba de pie, junto a él.
Entonces Jesús se enderezó y le preguntó: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Nadie te ha condenado?”. Ella le contestó: “Nadie, Señor”. Y Jesús le dijo: “Tampoco yo te condeno. Vete y ya no vuelvas a pecar”.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
🕊️ Introducción homilía
Evangelio: Juan 8, 1-11
Saludos, hermanos.
Continuamos nuestro caminar en este tiempo de Cuaresma.
El Evangelio de hoy nos presenta una escena muy fuerte. Una mujer es llevada delante de Jesús después de haber sido sorprendida en pecado. La colocan en medio de todos, mientras sus acusadores recuerdan lo que dice la ley y esperan la respuesta de Jesús.
Antes de responder, Jesús se inclina y escribe en el suelo. Y luego pronuncia unas palabras que cambian completamente la escena: “El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.”
Poco a poco todos se van retirando.
Con este gesto, Jesús no niega la gravedad del pecado, pero revela algo todavía más profundo: la misericordia de Dios es más grande que nuestra fragilidad. Dios no se alegra destruyendo al pecador, sino levantándolo y dándole la oportunidad de comenzar de nuevo.
Por eso, a la luz de este Evangelio, vamos a descubrir qué pasos podemos dar para vivir con humildad, con misericordia y con la esperanza de un corazón que siempre puede volver a levantarse.
4) Momento de Reflexión – Tres pasos
1️⃣ Reconocer nuestra fragilidad
🪔 Referencia bíblica
Cuando Jesús dice:
“El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”,
los acusadores comienzan a retirarse uno por uno.
Porque en el fondo todos saben algo: también ellos son pecadores.
🔁 Aplicación
A veces es muy fácil mirar los errores de los demás.
Opinar.
Juzgar.
Señalar.
Pero cuando uno mira con honestidad su propia vida, descubre que también tiene errores, caídas y momentos de debilidad.
La humildad comienza cuando reconocemos nuestra propia fragilidad.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que critica constantemente a los demás.
Pero un día se enfrenta con sus propios errores y descubre que también necesita comprensión y misericordia.
❓ Pregúntate
¿Estoy señalando fácilmente los errores de los demás… o estoy aprendiendo a reconocer también mis propias fragilidades?
2️⃣ Mirar a los demás con misericordia
🪔 Referencia bíblica
Jesús no ignora el pecado, pero tampoco destruye a la persona.
Primero protege su dignidad y después le dice:
“Tampoco yo te condeno.”
🔁 Aplicación
La misericordia no significa decir que todo está bien.
Significa mirar a la persona completa, no solo su error.
Significa recordar que detrás de cada caída hay una historia, un dolor, una lucha interior.
Cuando aprendemos a mirar así, nuestro corazón cambia.
🌱 Imagina
Imagina encontrarte con alguien que cometió un error y en lugar de condenarlo inmediatamente, decides escuchar su historia y acompañarlo a levantarse.
Ese gesto puede cambiar completamente la vida de alguien.
❓ Pregúntate
¿Estoy reaccionando con juicio inmediato… o estoy aprendiendo a mirar a los demás con misericordia?
3️⃣ Volver a empezar
🪔 Referencia bíblica
Después de que todos se van, Jesús se queda solo con la mujer y le dice algo lleno de esperanza:
“Tampoco yo te condeno. Vete y no peques más.”
No la destruye.
Le abre un camino nuevo.
🔁 Aplicación
La misericordia de Dios siempre tiene algo maravilloso: abre la posibilidad de comenzar de nuevo.
Todos en algún momento necesitamos esa oportunidad.
La fe no consiste en no caer nunca.
Consiste en levantarse con la ayuda de Dios.
🌱 Imagina
Imagina a alguien que carga durante años con un error del pasado.
Pero un día descubre que Dios no lo define por su caída… sino por su capacidad de volver a levantarse.
❓ Pregúntate
¿Estoy quedándome atrapado en mis errores… o estoy permitiendo que Dios me ayude a comenzar de nuevo?
5) Conclusión
Hoy el Señor nos deja tres pasos muy claros:
1️⃣ Reconocer nuestra fragilidad. Nadie está completamente libre de pecado.
2️⃣ Mirar a los demás con misericordia. La persona es siempre más grande que su error.
3️⃣ Volver a empezar. Dios siempre abre caminos nuevos.
Jesús no justifica el pecado.
Pero tampoco destruye al pecador.
Y eso nos recuerda algo muy importante:
la misericordia de Dios siempre es más grande que cualquier caída.
🔔 Si este Evangelio tocó tu corazón, suscríbete a 3 Pasos para Vivir el Evangelio Diario y compártelo con alguien que necesite recordar que siempre es posible volver a empezar.
6) Despedida Final
Que la escucha de la Palabra de Dios se convierta en una bendición para toda tu jornada. ¡Hasta la próxima!
¿Qué es 3 Pasos para vivir el Evangelio Diario?
Es un espacio diseñado para acompañarte en el hermoso desafío de descubrir tu vida como un camino. Cada día nos encontramos ante la oportunidad de avanzar y este podcast busca ser una guía basada en la Palabra de Dios para dar tres pasos concretos hacia nuestra meta final: estar con Él.
Con reflexiones claras y accesibles exploramos juntos el Evangelio, desglosándolo en pasos prácticos que te ayuden a vivir más plenamente tu fe. Este esfuerzo no es solo un momento de escucha, sino una invitación a caminar juntos cada día al encuentro con Dios


